Que son las revisiones técnicas vehiculares:
Como sabemos en casi la mayoría de países civilizados, los vehículos particulares o de transporte público deben pasar una o dos inspecciones por año para determinar si estos cumplen con los requerimientos técnicos para poder circular en condiciones adecuadas para la seguridad y salud pública. En palabras simples se revisa si el auto no emite gases contaminantes y tiene los frenos en buen estado, le funcionan los faros, etc. Todo esto se hace con el objetivo de proteger a los ciudadanos y evitar que ocurran accidentes, choques, atropellos y otros sufran de enfermedades bronquiales. Hasta aquí todo muy bonito, pero los funcionarios de la Municipalidad de Lima han demostrado una incompetencia (sino corrupción) para implementar las revisiones técnicas en el Perú.
La historia
Las revisiones técnicas se practicaban en el Perú hasta fines de los 90 pero durante el primer gobierno nefasto de Alan García (85-90) el sistema se había corrompido tanto que las inspecciones eran un saludo a la bandera, bastaba con darle un par de monedas al inspector para que la carcocha mas antigua y destartalada del país recibiera su certificado de inspección técnica aprobado. Después llegó el gobierno corrupto de Fujimori quien las eliminó y nunca volvió a reorganizarlas. Pero no digamos que Fujimori no las re-implementó por falta de tiempo sino porque en su corrupto régimen se dieron numerosas leyes para permitir la importación de millones de “vehículos” usados. Entre ellos dejó traer del Japón vehículos con el timón cambiado, petroleros contaminantes, las llamadas combis asesinas, de Corea permitió el ingreso de Ticos, unos pequeños autos con partes de plástico y que se usan principalmente para hacer taxi, en los cuales han muerto miles de personas; también se permitió la importación de camiones usados que fueron convertidos en ómnibuses de transporte público inter-provincial. Es decir se trajo toda la basura que otros países se querían deshacer, por esa razón nunca se quiso re-implementar las revisiones técnicas, porque se habría tenido que prohibir todos esos cinetos de miles de vehículos que fueron ingresados al territorio peruano.
A la fecha los accidentes de tránsito causados por estos vehículos han ocasionado la muerte de miles de ciudadanos, la estadísticas dicen que han muerto más personas que las ocasionadas por el terrorismo de Sendero Luminoso. De estas miles de muertos y sus huerfanos es responzable principalmente Fujimori y los subsiguientes gobiernos que no hicieron nada por aliviar el problema.
Así llegamos al año 2002 en que fue elegido alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio. Este fue presionado para encargarse de re-organizar las revisiones técnicas, ya que el parque automotor del país se encuentra en el peor de los estados. Lima es una de las ciudades mas contaminadas del mundo y el pais con el mas alto indice de accidentes de transito con victimas mortales.
La Concesión
El alcalde Castañeda organizó un proceso de selección para dar en concesión las inspecciones a una empresa privada. Como se ha hecho costumbre en el Perú, apareció de la noche a la mañana un consorcio formado por una empresa española de dudosa reputación y una empresa peruana formada entre gallos y medianoche sin casi ningún capital ni experiencia en el ramo llamada Lidercon. Este consorcio se adjudicó la concesión en Setiembre del 2004 en un concurso lleno de oscuridades y donde fue el único postor. Allí la empresa ganadora prometió que las inspecciones se iniciarían en Setiembre del 2005.
La ruptura del consorcio
Las dos empresas que formaban el consorcio se terminaron peleando entre dimes y diretes de mutuas acusaciones y las inspecciones no tenían cuando empezar, al final Lidercon la parte española del consorcio se quedó con la concesión y después de pedir innumerables postergaciones se atrevió a iniciar las inspecciones.
El inicio de las inspecciones
El 10 de Setiembre del 2007, dos años después de lo prometido por fin llega el día de inicio de las inspecciones con la inauguración de 2 plantas
Una planta en el Cono Norte (Km. 26.5 de la Panamericana Norte) y la segunda en el Cono Sur (Km. 21 de la Panamericana Sur).
Allí se pudo comprobar in situ que la empresa LIDERCON no sabía ni donde estaba parada. Todas las operaciones de inspección eran un caos. Se formaban colas de dos kilómetros. Es decir la empresa nunca había hecho inspecciones técnicas en su corta existencia y los ejecutivos que la dirigían estaban mas perdidos que Adán en el día de la madre. Como sería de improvisada la cosa que el mismo día de inicio de las inspecciones, el presentante de Lidercon comunicó a la prensa que recién se iba a reunir con los funcionarios de la Municipalidad de Lima para establecer un cronograma de inspecciones y que este estaría listo en un par de días. También se pudo comprobar ese día que los peruanos somos unos cojudos y que permitimos que cualquiera se burle de nosotros. La empresa al darse cuenta del caos en que se había convertido el sistema decide atender en el horario de 8 AM a 8 PM todos los días de la semana incluyendo Domingos. Semanas después se abre una tercera planta en el Cercado de Lima.
Una planta de LIDERCON, fijense los pequeños detalles, las computadoras estan instaladas casi al borde del techo o sea practicamente expuestas a las lloviznas que se producen a veces en Lima. Las críticas
Hubo muchas protestas, pero casi ninguna daba eco en la prensa.
Como sabemos en el Perú un gran sector de los medios de comunicación permanecen inmóviles ante los actos de corrupción o abusos al consumidor.
Aquí existe responsabilidad de los medios de comunicación, del congreso.
La gente protestaba de las enormes colas que se formaban en las plantas y por la ilegalidad de haber otorgado esta concesión a una sola empresa que evidentemente no tenía la capacidad para atender a la enorme cantidad de vehículos. A pesar de las críticas el Teniente Alcalde de Castañeda Lossio defendía a capa y espada a la empresa LIDERCON y justificaba todas sus ineficiencias y atropellos.
La demanda contra Lidercon
INDECOPI inició una investigación para determinar la legalidad de otorgar la concesión a una sola empresa la cual evidentemente no tiene la capacidad ni el capital para atender la demanda de inspecciones técnicas. Además la ley prohíbe los monopolios. El 30 de Enero del 2008 INDECOPI emite por fin una resolución declarando ilegal los términos de la concesión por ser MONOPOLICA. A pesar de esto, el teniente Alcalde de la Municipalidad de Lima seguía defendiendo a la empresa LIDERCON.
Conclusión
La empresa LIDERCON no cuenta con ninguna experiencia para realizar las revisiones técnicas. Las plantas que ha puesto en operación no son suficientes para atender la demanda y además incumple el contrato. Como si esto fuera poco, INDECOPI ha declarado ilegal el proceso de Concesión. Aquí abiertamente se puede notar que la empresa LIDERCON no cuenta con el capital que ofreció invertir según el contrato por lo tanto no puede abrir mas plantas y actualmente está haciendo CAJA, para con la misma plata de los peruanos ir abriendo progresivamente mas plantas. Esta es la privatización que defiende el gobierno corrupto de Alan García.
Que se debe hacer?
La Municipalidad de Lima debe dar por terminado el contrato de concesión con LIDERCON y organizar un nuevo proceso que conlleve a otorgar concesiones a diferentes empresas privadas tal como existe por ejemplo en EU.
En EU se otorga una concesión a cualquier empresa que cumpla con los requisitos, contar con los equipos técnicos y un local adecuado para realizar la inspección técnica. Existe un Manual estándar y un curso de capacitación al cual asisten todos los inspectores, los cuales reciben una certificación y una licencia.
Por un ejemplo en EU hay talleres de mecánica que reciben esta certificación y hay otros que se dedican exclusivamente a realizar inspecciones.
La inversión es mínima, ya que un taller establecido puede adquirir los equipos y asignar un área para que los autos pasen su inspección mientras el cliente espera su resultado en una sala contigua mirando por una ventana y tomándose un cafecito. Sabemos que siempre hay talleres mafiosos que pueden querer hacer fraude y tratar de hacer pasar a un auto que no cumple con los requisitos, pero para ellos se establecen mecanismos de auditoría al azar y de comprobarse un fraude, el inspector es denunciado penalmente y pierde su certificación. Imagínense que en cada distrito exista uno o mas talleres de inspección, acaso esto no generaría mayor empleo, mejor servicio y ahorro de tiempo para miles de ciudadanos. Ya es tiempo que de verdad seamos un país mejor y no solo quede en las palabras. Cuantos peruanos podrían invertir su dinero en abrir un taller de inspecciones técnicas.
Ultimas noticias !!!
El 6 de Febrero del 2008, el alcalde de Lima Luis Castañedas Lossio acaba de anunciar la cancelación del contrato de concesión con LIDERCON PERU y suspende las revisiones técnicas temporalmente.